HE AQUÍ LA ESCLAVA DEL SEÑOR...

lunes, 9 de abril de 2018

...HÁGASE EN MÍ SEGÚN TU PALABRA

Hoy es un día grande, un día de gozo y alegría, hoy se anuncia el misterio de nuestra Salvación, de nuestra Redención.
Hoy se cumplen las profecíasDios es fiel y nos mira con amor y misericordia porque ha puesto sus ojos en su humilde esclava,su sierva, en quien se ha fijado para darnos un Salvador,para librarnos de la esclavitud del pecado.

Hoy debemos exultar de gozo al lado de nuestra Señora y, como ella, decir al Señor: ¡He aquí la esclava! para que obre en nosotros, en cada uno, las maravillas de su amor y que, junto a ella, también nosotros sepamos encarnar al Verbo en nuestro corazón y darlo a los demás.
También celebramos la "Jornada por la vida". Celebrar y recordar el "Sí" de María nos mueve a ofrecer nuestra voz a aquellos que en el seno de sus madres, aún no tienen voz, y a promover una cultura a favor de la vida.
¡Estamos invitados a reconocer el regalo de la vida.!

¡¡CRISTO VIVE...

domingo, 1 de abril de 2018

... Y HA RESUCITADO!!. ¡ALELUYA, ALELUYA!.


La Pascua es la fiesta de nuestra redención y, por tanto, fiesta de acción de gracias y de alegría.
La Resurrección del Señor es una realidad central de la fe católica, y como tal fue predicada desde los comienzos del Cristianismo. La importancia de este milagro es tan grande, que los Apóstoles son, ante todo, testigos de la Resurrección de Jesús. Anuncian que Cristo vive, y este es el núcleo de toda su predicación. Esto es lo que, después de veinte siglos, nosotros anunciamos al mundo: ¡Cristo vive! La Resurrección es el argumento supremo de la divinidad de Nuestro Señor.
Después de resucitar por su propia virtud, Jesús glorioso fue visto por los discípulos, que pudieron cerciorarse de que era Él mismo: pudieron hablar con Él, le vieron comer, comprobaron las huellas de los clavos y de la lanza... Los Apóstoles declaran que se manifestó con numerosas pruebas, y muchos de estos hombres murieron testificando esta verdad.
Jesucristo vive. Y esto nos colma de alegría el corazón. «Esta es la gran verdad que llena de contenido nuestra fe. Jesús, que murió en la cruz, ha resucitado, ha triunfado de la muerte, del poder de las tinieblas, del dolor y de la angustia (...): en Él, lo encontramos todo; fuera de Él, nuestra vida queda vacía».
«Se apareció a su Madre Santísima. Se apareció a María de Magdala, que está loca de amor. Y a Pedro y a los demás Apóstoles. Y a ti y a mí, que somos sus discípulos.
»Que nunca muramos por el pecado; que sea eterna nuestra resurrección espiritual. 

SAN JOSÉ, Patrono de la Iglesia Universal

lunes, 19 de marzo de 2018



San José es Patrono de la Iglesia Universal porque a él se le encomendó el cuidado de Jesús hecho hombre y el cuidado de la Virgen María, y es patrono de todos los bautizados porque cuida desde el cielo de cada uno de nosotros   Si bien es cierto que a Cristo se llega por María, por San José nos acercamos a contemplar el misterio de la Iglesia que a él se le ha encomendado.
Él se complace protegiendo a sacerdotes y religiosos, que consagran su vida entera a Dios,  pues educó al Sumo y Eterno Sacerdote, y le preparó durante muchos años para su ministerio.
Para hablar de San José, es necesario también hablar del silencio, porque desde ahí supo contemplar el misterio del plan de Dios y porque solo en el silencio se encuentra lo que se ama. Solo en el silencio amoroso es desde donde se puede contemplar el misterio más trascendente de la redención, de un Dios que por amor se ha hecho hombre como nosotros. 
                                                                                                                                                  

 ORACIÓN
¡Glorioso Patriarca San José!, animado de una gran confianza en vuestra intercesión, a Vos acudo para que seáis mi protector durante los días de mi destierro en este valle de lágrimas.
Vuestra altísima dignidad de padre adoptivo de  Jesús hace que nada se os niegue de cuanto pidáis en el cielo.
Sed mi abogado, especialmente en la hora de mi muerte, y alcanzadme la gracia de que mi alma vaya a descansar en las manos del Señor. Amén.

CONVERTÍOS, Y CREED EN EL EVANGELIO...

jueves, 15 de febrero de 2018

La Iglesia Católica inicio ayer, con el Miércoles de Ceniza, el tiempo litúrgico de la Cuaresma en el que, durante 40 días y a través de la vivencia del ayuno, la oración y la limosna, los fieles se preparan para la Semana Santa en la que se actualizan los misterios de la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor Jesús.
En este tiempo los fieles están llamados a trabajar de manera especial en la conversión personal, exhortación que durante la imposición de las cenizas expresa el celebrante con las palabras: "Convertíos y creed en el Evangelio".
Asimismo, con la expresión "Acuérdate que eres polvo y al polvo volverás" se recuerda la caducidad y fragilidad de la vida humana en la que la muerte es un destino inevitable.
Pidamos al Señor que en este camino cuaresmal que ayer comenzamos nos revista de su bondad y misericordia , que nos revista de Cristo para llegar a ser como Él, siervos de Dios y de los hombres.

Aquí les dejamos el Mensaje del Papa Francisco para la Cuaresma 2018


SEÑOR...

jueves, 25 de enero de 2018

...¿ QUÉ QUIERES QUE HAGA?
Hoy la Iglesia Católica celebra el día en que San Pablo -entonces llamado Saulo- alcanzó la conversión camino a Damasco, a donde se dirigía para perseguir a los cristianos.

El apóstol descubrió la Iglesia gracias una intervención directa de Cristo, quien, al revelarse en el camino de Damasco, se identificó con la Iglesia y le dio a entender que perseguir a la Iglesia era perseguirle a Él, el Señor: 
-«Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?»...
- Señor, ¿Que quieres que haga?

Pablo se convirtió, al mismo tiempo, a Cristo y a la Iglesia, en la que entra a formar parte por el Bautismo y a la que llega a presentar como Esposa de Cristo, retomando así una antigua metáfora profética, que hacía del pueblo de Israel la esposa del Dios de la alianza.

Este encuentro con Jesús le lleva a no desear cosa alguna, sino sólo a Cristo y vivir para él: "Ya no vivo yo, es Cristo quien vive en mí".
Sigamos las huellas de este gran Apóstol y no tengamos miedo de preguntar al Señor: ¿Que quieres que haga?